La administración como ciencia

La administración no surge en laboratorios aislados, sino en organizaciones reales, enfrentando dilemas cotidianos: escasez de recursos, conflictos humanos, incertidumbre, presión por resultados, cambio tecnológico. Justamente por eso, su carácter científico no reside en fórmulas rígidas, sino en su capacidad para formular buenas preguntas, construir explicaciones y contrastarlas con la realidad.